Alerta niños en movimiento: 5 herramientas para la co-regulación en clase

El balón golpeando contra la pared, gritos, saltos, llantos… y en medio alguien completamente colapsado, sudando, y tan descontrolado como los niños intentando recuperar el control. ¿Recuerdas algún momento en el que te has visto así?

Sabemos que el movimiento no solo es importante, sino que es clave para el desarrollo y esencial para el aprendizaje, entonces, ¿por qué tenemos tanto miedo a mover a nuestro alumnado?

“Sólo las acciones autogeneradas producen cambios duraderos en el cerebro en desarrollo” (Herman James y Swain 2011). Sabiendo esto, ¿por qué nos cuesta tanto ceder el control de lo que está ocurriendo en la clase?

Una de ellas es el miedo a no ser capaz de recuperar el control cuando sintamos que hay riesgo para los niños, el material o nosotros mismos. Así que hoy me gustaría compartir algunas herramientas de co-regulación.

 

1. Curiosidad:

Antes de conseguir co-regular tenemos que captar la atención de nuestros alumnos. Tocar el cuenco tibetano, subirse encima de la mesa, hacer algún ruido característico como el de una cascada, levantar una mano y esperar a que tus alumnos vayan imitándote, salir de la clase…  algo que en ese momento sea más llamativo que cualquiera de las cosas que estén haciendo.

 

2. Respiración

Bien, ya nos están mirando… ¿y ahora qué? Una de las herramientas más útiles para bajar el nivel de alerta es la respiración, ejercicios como la respiración alterna, abdominal natural y todas sus variaciones les van a ayudar a ir calmándose.

 

3. Educación emocional:

Tranquilizaaaaaaaaaros

No me refiero a la de ellos, sino a la nuestra. ¿Cómo estás tú? ¿Les están pidiendo que se tranquilicen mientras echas fuego por los ojos y tu corazón va a mil por hora? Conecta con tu tranquilidad y manifiéstala a en tu tono de voz, en tus palabras, en tu manera mirar, de expresarte, de respirar. Las neuronas espejo de tus alumnos conectarán enseguida con lo que tú les transmites.

 

 

4. Estimulación sensorial:

A través de los sentidos puedes ir calmándolos. Olores como la lavanda, música relajante  suave, bajar las luces de la clase, actividades propioceptivas como posturas de yoga, hacer un ejercicio en el que tengan que abrazarse fuerte y haya tacto profundo. Sabemos que los sentidos van directamente al sistema nervioso central, así que utilízalos.

 

 

5. Cual es realmente tu creencia sobre el control de la clase:

El miedo a lo que otros docentes piensen de tus capacidades para “dominar” tu clase, tu propia concepción sobre lo que un maestro debe hacer, la forma en la que has sido educado… Realmente, ¿cuál es tu miedo? Los niños son grandes maestros y si nos perdemos, nos van a indicar hacia dónde tenemos que ir en nuestro trabajo de desarrollo personal.

 

Éste artículo va dedicado a las maestras del CEI Gloria Fuertes de Estepona, quienes me inspiraron profundamente en la realización del mismo.

Jose Luis Pizarro Rivas. Lcdo en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y Profesor de yoga para niños.